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Con el Papa por Ucrania

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Oración y caridad: estas son los brazos que el Papa Francisco ha extendido desde el comienzo de su Pontificado al querido pueblo ucraniano siguiendo con especial atención los dolorosos acontecimientos de la guerra que aflige a sus habitantes desde el año 2014.

Francisco ha recordado a este pueblo en varias ocasiones, lanzando llamamientos a nivel mundial, de manera pública y privada, como lo hizo el domingo 26 de julio al final del rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro, saludando con esperanza y pidiendo el alto el fuego en la zona fronteriza con la región separatista de Donbás.

Hablar de un conflicto que nunca ha cicatrizado, llamarlo "herida" en la que los niños pagan el precio más alto, e instar a la comunidad internacional a llegar a soluciones que den "frutos de paz en la justicia, "es importante para nosotros los ucranianos", explica Monseñor Eduard Kava, obispo auxiliar de Leópolis. El testimonio del prelado nos ayuda a recorrer la evolución del proyecto humanitario "Con el Papa por Ucrania", querido por Francisco como un signo concreto de afecto y solidaridad sin distinción de religión, confesión o etnia.

La acción, encomendada a la supervisión del Departamento del Servicio de Desarrollo Humano Integral, se ha llevado a cabo en los últimos años sobre el terreno -mediante la colaboración constante de la Nunciatura Apostólica- por un Comité Técnico con sede en Zaporizha, durante el primer año, y por la Secretaría Técnica con sede en Kiev para el año siguiente. A su lado, en completa sintonía, trabajan las organizaciones caritativas de la Iglesia, pero también otras denominaciones cristianas y organizaciones internacionales encargadas específicamente.

El 3 de abril de 2016, domingo dedicado a la Divina Misericordia, el Papa Francisco pidió a todas las iglesias católicas de Europa promover una colecta para ayudar al pueblo ucraniano, duramente golpeado por la guerra civil.

La iniciativa se llevó a cabo el 24 de abril en todas las diócesis y, entre los fieles, se recolectaron 15 millones de euros, de los cuales cinco millones fueron donados directamente por el Santo Padre.

El Papa destinó personalmente los fondos para ayudar a quienes sufren, en particular a los ancianos y a los niños, los grupos más afectados por el conflicto, sin distinción entre ortodoxos y católicos griegos.

«Este gesto de caridad -como explicó el Santo Padre en el Regina Coeli- más allá de aliviar los sufrimientos materiales, quiere expresar mi cercanía y solidaridad personal y de toda la Iglesia», con la esperanza «que eso pueda ayudar a promover sin más dilaciones la paz y el respeto del derecho en dicha tierra que ha pasado tantas pruebas».

Para saber más, clique aquí.  

A continuación se presenta la carta oficial dirigida a los presidentes de la Conferencia Episcopal que participaron en la iniciativa "Con el Papa por Ucrania", en la que los jerarcas de las Iglesias ucranianas desean agradecer al Santo Padre y a toda la Iglesia el apoyo y la ayuda recibidos. Para la traducción al italiano, haga clic aquí.

 

 

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