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Actividades de verano de la Limosnería Apostólica

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Durante los meses de verano, la Limosnería Apostólica continuó su labor de ayuda y apoyo a los más necesitados enviando medicamentos, respiradores pulmonares y suministros médicos, principalmente, a diversas partes del mundo.

Así, en el mes de agosto se compró un tomógrafo para Madagascar, por valor de unos 600.000 dólares, y se completó la preparación de clínicas médicas, renovadas o construidas desde cero, por un valor de casi 2.000.000 de euros, en los países africanos más pobres.

En Italia, la Limosnería se dedicó, entre otras cosas, a dos de las siete obras de misericordia: la visita a los presos y el consuelo a los afligidos, sobre todo en un momento en el que tantos comedores sociales y estructuras caritativas ofrecen un apoyo limitado a causa de la pandemia.

El "brazo caritativo" del Papa ha realizado pequeños gestos evangélicos para ayudar y dar esperanza a miles de personas en las cárceles de la capital de Italia. En los últimos días se donaron 15.000 helados a los residentes de las cárceles romanas de Regina Coeli y Rebibbia.

Además, como cada año, se han organizado visitas al mar o al lago de Castel Gandolfo con pequeños grupos de personas sin hogar y huéspedes de los albergues solidarios, para pasar una tarde de relax y cenar en una pizzería.

Asimismo, un equipo de médicos de la Limosnería Apostólica, acompañados por el cardenal Konrad Krajewski, Limosnero del Papa, se desplazó al barrio de Tor Bella Monaca de Roma; realizaron test PCR y revisiones médicas a un grupo de niños y adolescentes afganos discapacitados que llegaron a Italia hace quince días, para que puedan concluir la cuarentena e iniciar las actividades escolares. Más información disponible en esta dirección.

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