pozzo-moroto-uganda.jpeg

Uganda: un pozo para los niños de Moroto

pozzo-moroto-uganda.jpeg

Cinco mil euros para la construcción de un pozo en Apeitolim, en la diócesis de Moroto, en Uganda. La donación del Papa Francisco tomó a todos por sorpresa y el receptor de la misma, el padre Marco Canovi, misionero comboniano desde hace cincuenta años en Karamoja, en el noreste del país, expresó, en nombre de toda la comunidad, su "gran agradecimiento" al Pontífice por su constante interés por los pobres y por África.

Uganda atraviesa actualmente una segunda ola pandémica que, según los expertos, podría alcanzar su punto álgido entre finales de julio y principios de agosto. El Ministerio de la Salud de Uganda confirma hasta ahora 83.636 casos y 1.939 muertes. El país africano está haciendo frente a la segunda ola pandémica, que llevó al Presidente Yoweri Kaguta Museveni a imponer nuevas medidas de contención a principios de este mes, llegando a cerrar el Parlamento hasta el 11 de julio después de que los funcionarios registraran más de un centenar de contagios entre el personal. Hasta la fecha, menos del 2% de los ugandeses han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el cólera.

"La construcción del pozo permitirá el abastecimiento local de agua y pondrá fin a los largos desplazamientos de las mujeres y los niños de Amaler, Kalowakaner y Apeduru", explica el padre Marco. La primera fuente disponible, de hecho, está a unos cinco kilómetros del asentamiento y todos los días tienen que viajar a pie para abastecer a los 35.000 residentes.

Aquí más información y detalles.

 

POCO O MUCHO, NO IMPORTA.
DONAR ES UNA ALEGRÍA.