Fondo de Emergencia CEC (CCO)

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Más de 9 millones y medio de euros para los proyectos financiados por la Congregación para las Iglesias Orientales con motivo del COVID
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La Congregación para las Iglesias Orientales ha publicado un informe sobre los proyectos para paliar los efectos del COVID, financiados mediante su propio Fondo de Emergencia CEC (Congregation for the Eastern Churches) y las aportaciones de las agencias que forman parte de la ROACO (Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales).

El documento señala un cifra extraordinaria, 9.574.907,74 de euros, destinada, según las diversas necesidades, a Armenia, Bielorrusia, Bosnia y Herzegovina, Bulgaria, Chipre, Egipto, Eritrea, Etiopía, Georgia, Grecia, Tierra Santa (Palestina, Israel, Jordania), India, Irán, Irak, Kazakstán, Líbano, Macedonia, Polonia, Rumanía, Siria, Turquía y Ucrania).

El Fondo de Emergencia CEC fue instituido el 18 de abril de 2020 para garantizar ayudas extraordinarias destinadas a los países de competencia del Dicasterio. Gracias a este Fondo y a las agencias de la ROACO se han podido sostener proyectos sanitarios y asistenciales y ofrecer ayudas destinadas a garantizar la subsistencia de poblaciones amenazadas por la pandemia de COVID 19. Los primeros recursos destinados a la crisis del coronavirus por la Congregación para las Iglesias Orientales permitieron enviar ventiladores pulmonares a Siria y Jerusalén.

El informe sobre los proyectos fue entregado al Santo Padre el 21 de diciembre de 2020 por el cardenal Leonardo Sandri, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales, durante la audiencia a la Curia romana con ocasión de las felicitaciones navideñas.

Aquí puede encontrar más información.

 

Lea el informe

El Papa dona kits sanitarios a Gaza
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El Papa ha donado 2.500 pruebas de Covid-19 al Ministerio de Salud de Gaza, a través de la Congregación para las Iglesias Orientales. La entrega de los kits fue coordinada por la Delegación Apostólica, por el Patriarcado Latino de Jerusalén y Cáritas Jerusalén, y tuvo lugar el 17 de junio, así lo dio a conocer el propio Patriarcado.

Los kits fueron entregados por Cáritas Jerusalén y el Padre Gabriel Romanelli, párroco latino de la Sagrada Familia en Gaza. La donación forma parte de las iniciativas promovidas por el Fondo de Emergencia, querido por el Papa Francisco, para ayudar a los países más afectados por la propagación del Covid-19.

Entre ellos, Siria recibió 10 ventiladores, otros tres fueron donados al Hospital de San José en Jerusalén, mientras que los equipos de prueba Covid-19 fueron enviados al Hospital de la Sagrada Familia en Belén.

En Gaza hacen falta pruebas y camas clínicas

Con la propagación del virus en Gaza, donde viven unos 2 millones de personas, las autoridades sanitarias locales se han quejado de la escasez de pruebas diagnósticas y también han solicitado 100 ventiladores y 140 camas para la unidad de cuidados intensivos. Según el Ministerio de Salud de Palestina, se han registrado 72 casos de Covid-19 en Gaza (15 siguen activos) de un total de 1.284 casos en los territorios palestinos (hasta el 23 de junio).

El bajo porcentaje de personas que dan positivo al Covid-19 podría ser un indicio de la falta de pruebas. Cáritas Jerusalén y el Ministerio de Salud de Gaza, informa el Patriarcado Latino, "han preparado un plan de emergencia que prevé, entre otras cosas, la prestación de servicios médicos en el Centro de Cáritas, la activación de tres equipos médicos móviles para prestar un servicio domiciliario las 24 horas del día para el tratamiento de los pacientes que no son afectados por el Covid-19". Al igual que en Israel, en las dos últimas semanas se han registrado nuevos picos de infección en la Ribera Occidental: el más alto en Hebrón con 551 casos, seguido de Naplusa con 32.

Más información aquí

 

Se establece un fondo de emergencia para las iglesias orientales
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Los primeros recursos asignados para la crisis del coronavirus por la Congregación para las Iglesias Orientales permitieron ofrecer ventiladores pulmonares en Siria y Jerusalén.

Una Pascua "suspendida" como ocurrió en el Occidente. También para las Iglesias del hemisferio oriental -en estos días en que celebran el Triduo de la Pasión, la Muerte y la Resurrección- es el momento de asumir la "emergencia pandémica mundial", que requiere una rápida intervención en las zonas donde los centros sanitarios pueden estar necesitados de material y equipo médico. De aquí parte la iniciativa de la Congregación para las Iglesias Orientales para establecer el Fondo de Emergencia de la CEC (Congregación de las Iglesias Orientales) en consonancia con "la invitación del Santo Padre a no dejar solos a los que sufren".

En un comunicado, el dicasterio vaticano informa que este fondo - "gracias a la colaboración activa de CNEWA (Catholic Near East Welfare Association) - PMP (Pontificia Misión para Palestina), tanto en sus sedes de Nueva York y Canadá, como en sus oficinas locales, y con el constante conexión con los otros organismos que componen la ROACO (Reunión Obras de Ayuda a las Iglesias Orientales)" – se podrá garantizar "el apoyo a algunas intervenciones, también a través de la Colecta de Terra Santa, este año trasladada al domingo 13 de septiembre, que normalmente garantiza subsidios para la vida de las Iglesias de Oriente. El Departamento de Promoción del Desarrollo Humano Integral y el Secretariado General de Caritas Internationalis serán informados de cada intervención.

Fueron las Nunciaturas Apostólicas las que dieron algunas indicaciones de intervención, según las cuales, continúa la nota, "se decidió inmediatamente garantizar la donación, en nombre del Santo Padre" de 10 ventiladores pulmonares en Siria – “que se dividirá en las tres estructuras por las cuales se continúa el proyecto "Hospitales abiertos", y prever intervenciones similares para la Tierra Santa, con la donación de 3 ventiladores pulmonares para el Hospital de San José en Jerusalén, además de la compra y el suministro de equipos de diagnóstico para Gaza y una contribución extraordinaria a las actividades del Hospital de la Sagrada Familia en Belén.

La Congregación afirma que "se están estudiando informes de otros territorios" y asegura que "a pesar de la incertidumbre económica, se garantizará la ayuda que la Congregación presta anualmente a las escuelas y universidades católicas, además de los programas de acompañamiento del drama de los desplazados en Siria e Irak y de los refugiados en el Líbano y Jordania, también en colaboración con las Agencias Católicas que forman parte de ROACO". "Por parte de todos - es el último deseo - continuar con el compromiso de la oración a Dios Padre para que nos libre de los males que afligen a la humanidad, junto con gestos de solidaridad activa y caridad fraternal".

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