Apoyar la misión del Santo Padre, desde el anuncio del Evangelio hasta la promoción del desarrollo humano integral, la educación, la paz y la fraternidad entre los pueblos. Esta misión se extiende a todo el mundo, gracias también a las numerosas actividades de servicio que llevan a cabo los dicasterios, entidades y organismos de la Santa Sede que le asisten cada día*.
Contribuir a las iniciativas caritativas del Santo Padre en favor de las personas y familias en dificultad, de las poblaciones afectadas por catástrofes naturales o guerras, y de aquéllas que necesitan asistencia humanitaria o ayuda al desarrollo.
"Devemos procurar juntos o modo de ser uma Igreja missionária, uma Igreja que constrói pontes, que constrói o diálogo, sempre aberta para acolher a todos, como esta Praça, de braços abertos, a todos aqueles que precisam da nossa caridade, da nossa presença, de diálogo e de amor"
