¡La paz esté con todos ustedes! (…) Esta es la paz de Cristo resucitado, una paz desarmada y una paz desarmante, humilde y perseverante. Proviene de Dios, Dios que nos ama a todos incondicionalmente.
(Primera bendición «Urbi et Orbi», 8 de mayo de 2025)
A todos ustedes, hermanos y hermanas de Roma, de Italia, de todo el mundo: queremos ser una Iglesia sinodal, una Iglesia que camina, una Iglesia que busca siempre la paz, que busca siempre la caridad, que busca siempre estar cerca especialmente de aquellos que sufren.
(Primera bendición «Urbi et Orbi», 8 de mayo de 2025)
Queridos jóvenes, ámense los unos a los otros. Ámense en Cristo. Sepan ver a Jesús en los demás. La amistad puede cambiar verdaderamente el mundo. La amistad es el camino por la paz.
(Vigilia con los jóvenes, Tor Vergata 2 de agosto de 2025)
No hay que inventar la paz, hay que acogerla, asumiendo al prójimo como nuestro hermano y como nuestra hermana. Nadie elige a sus hermanos y hermanas: ¡sólo tenemos que aceptarnos unos a otros!
(Viaje Apostólico a Camerún: Encuentro por la Paz con la Comunidad de Bamenda, Catedral de San José 16 de abril de 2026)